amor cósmico

Lucidez sobre nuestra ruptura

Hoy tengo ganas de contarte o, más bien, contarme a mi misma lo que me sucede, se ha revuelto todo mi interior y estos últimos días han sido conciencia pura. Aquí va…

 

Mi noción de equilibrio se había hecho cada vez más distante desde que empecé a percibir como se apagaban esas letras de fantasía que me hicieron volar, nunca antes escribí de esa manera y me aferré a ellas, a ti, como un motor y el día en que dejaste de estar, todo creyó perder sentido.

 

No sabía cuál era realmente el camino que ”debería” seguir, todo el universo me lo quiera decir, pero era terca, obstinada e insistía sin cansancio, y ese “confiable” ego me consumía y dejaba a un lado cualquier otro panorama, pues prefería tu presencia. Me preguntaba si eras tú quien me frenaba, si sencillamente era yo o una mezcla de los dos? Era tan confuso, tan complicado, que prefería hacer como si nada pasara…

 

Entré en una gran dicotomía pues sentirte lejos me lastimaba pero también me hacía reflexionar y llegaban a mi esos entendimientos racionales que siempre quise evitar para pretender que si era posible seguir de esa manera, era como cerrar los ojos y apagar mi odiosa mente.

 

Contar contigo para cada paso que di fue lo que me hundió pues hizo que todo se fundamentara en un castillo que el soplo del viento desvaneció. Tenía que tomar la decisión de liberarme de ti, de dejarte ir, de parar de anhelarte y esperarte -así te siguieras presentando cada día en mi mente- para poder volver a mí.

 

 

Por más falta que me hagas, tú no eres el motivo principal de mis tristezas, tú sólo eres ese distractor que tengo para evadirme y no tomar las riendas de mi vida, para no encontrarme a mí misma.

 

Me pregunto a diario ¿Si tú estuvieras a mí lado, mi situación cambiaría? No, pues sigo como he estado durante mis últimos años de vida…. Con miedos, inseguridades, desaliento, sin amor hacia mi… Tú eras un motor, no lo niego… Pero puse todas mis energías en ti, y me hice a un lado para no ser mi prioridad, para no atacar mis demonios sino los tuyos…. Era más fácil.  Y fue aquí donde entendí lo mal que actúe, no porque me arrepienta de haber sido como fui… Es algo más profundo, un reconocimiento interior que hasta ahora comienzo a desenredar.

 

Ya no puedo seguir atada a ti y aunque el miedo quiere adueñarse de mi ser, finalmente comprendí que nunca fue cuestión de nosotros o de ti, sino de mirarme al espejo y enfrentar este camino conmigo misma. Nunca antes me liberé de tantos silencios y le agradezco a esa energía divina por ponerte como ese maravilloso receptor curador. Es el momento, aquí y ahora, quisiera ignorar que tengo que hacerlo o al menos saber que tú estarás ahí para darme la mano, pero no es así, tú ya hiciste tu trabajo y ahora es mi turno…

Anuncios

3 comentarios sobre “Lucidez sobre nuestra ruptura

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s